Tijuana vive un momento clave en su desarrollo industrial, marcando un hito en su dinámica de crecimiento: por primera vez en varios años, la llegada de nuevas empresas supera a las expansiones de compañías ya establecidas. Actualmente, alrededor del 60 % de la ocupación industrial corresponde a nuevas inversiones, una cifra que refleja la transformación y el atractivo que la ciudad proyecta a nivel internacional.
Históricamente, el mercado industrial tijuanense se sostenía principalmente en ampliaciones de plantas existentes, alcanzando en promedio un 70 % de participación, frente a un 30 % de empresas recién llegadas. Este cambio evidencia una creciente confianza en la región por parte de corporativos globales y la apertura a nuevos giros productivos, especialmente en sectores como la electrónica y manufactura avanzada.
Entre los factores que han impulsado esta tendencia destaca el fortalecimiento de la relación comercial entre México y Estados Unidos bajo el marco del T-MEC, así como una menor dependencia de otras plazas norteamericanas. Esto ha despertado un notable interés por parte de empresas asiáticas, en especial de Corea y China, que buscan integrarse de manera estratégica a la cadena de suministro norteamericana.
A diferencia de años anteriores, Tijuana cuenta hoy con inventario disponible de naves industriales Clase A, lo que eleva su competitividad frente a otros mercados del país. Esta disponibilidad no solo facilita la instalación de empresas principales, sino también de sus proveedores, permitiendo crear ecosistemas industriales integrados en un mismo campus y optimizar operaciones logísticas.
Con conectividad estratégica, mano de obra calificada y una infraestructura industrial en constante evolución, Tijuana se reafirma como uno de los destinos más atractivos para la inversión y expansión de la industria en México.